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Cuello de Linza

17 de abril

Ya está llegando la primavera y hemos empezado a plantar en el huerto. Pero me olvidé de programar el riego, por lo que antes de irnos a paseo pasamos por ahí. Y en el camino de Salas los campos de colza de Huesqueta se muestran esplendorosamente amarillos


Al fondo, el Salto de Roldán


Estamos en plena semanasanta, nos imaginamos cómo de llena estará la montaña, lo que nos hace decidir por los valles menos "turísticos". Iremos al Cuello de Linza, para lo que hay que ir por Ansó. Vamos por el puerto de Santa Bárbara, que es más corto. Lo que se gana en distancia se pierde en calidad de la carretera, por lo que no se ahorra mucho tiempo, pero el comienzo de la bajada del puerto ofrece esta magnífica panorámica de las montañas.










Subimos por la carreterita que va junto al río Veral, estrecha y tortuosa, también como la recuerdo de mi infancia.


Paramos a tomarnos el café en un Ansó lleno de gente y con la oficina de turismo abierta y atendida por una amable joven que nos proporciona variada información. Pasamos junto al cámping y aparcamos en el refugio de Linza. Hay coches, pero no demasiados. Sobre todo autocaravanas y  furgonetas preparadas para dormir. Principalmente vascos y navarros. No cogemos las raquetas





El camino empieza detrás del refugio, y va subiendo entre prados llenos de pequeños narcisos. Sopla vientecillo, que no es incómodo pero no facilita la labor de fotografia las flores.


Poco a poco vamos subiendo. A mitad de camino estoy malhumoradamente hambrienta (son las 2) y en un llanito cruzado por un riachuelo propongo parar, comer y seguir luego. Ant opina que es mejor seguir porque si no no llegaremos. Me conformo con picotear en marcha, y seguimos subiendo. El camino bien marcado desaparece en una ladera rocosa y empinada, pero la cruzamos bien. Y empieza a aparecer la nieve. Bajan muchos montañeros bien pertrechados (raquetas, crampones, piolet, casco...) Suponemos que vienen de la Mesa de los 3 Reyes.

Y ya nos metemos de lleno en la nieve. Hay huella bien marcada, y la vamos siguiendo. A ratos, todo es huella, se ve que ha pasado mucha gente.

Al fondo el Chamanchoya, entre los valles de Ansó y Belagua


Aprovechando algún tramo lateral sobreelevado sin nieve


Ya cerca del collado nos cruzamos con un solitario excursionista, rey de los "selfies". (Lo que va en el extremo del bastón que lleva en su mano derecha es una cámara, y va dando vueltas en redondo con ella)


Llegamos al collado. Intentamos in éxito identificar las montañas y ver las Agujas de Ansabere (que luego sabremos que no se ven desde aquí). Comemos. Empezamos a subir un poco porque da la sensación de que habrá mejores vistas, pero desistimos. Menos mal, porque el camino que seguíamos era la subida al Petrechema

La huella de la derecha es la que sube a Petrechema


Y ya bajamos





Al llegar al coche nos tenemos que cambiar, tanto chapotear en nieve...

Y volvemos tranquilamente por donde hemos venido. Entre Berdún y Puente la Reina mucho tráfico de vascos y Navarros. ¡Cómo va a estar el Piri este puente!

De nuevo las vistas desde Santa Bárbara, con el sol del atardecer.



 









Paseo fallido por Hecho y Ansó


9 de marzo

Sigue el anticiclón. A pesar de que la sensatez indica que no es buena idea subir al Pirineo, está el tiempo tan bueno y tienen que estar tan bonitas las montañas que nos engañamos a nosotros mismos diciéndonos que seguro que por Hecho podemos pasear. Hay un rarqueteo posible por Aguas Tuertas. Nos animamos a intentarlo.

Coincidimos con Samuel Básicos y su familia en el bar de Hecho donde paramos a por el café. Va a presentar la nieve a sus hijos.

Subimos a Oza, de donde sale una pista que nos debería dejar a pie de nuestro paseo. Peeero... la pista no está practicable y hacerla a pie alargaría demasiado lo que se suponía un paseíllo. Y la zona está absolutamente llena de familias con sus niños jugando en la nieve. Media vuelta y hacia Ansó, que yo ví que había posibles paseíllos por ahí también. Peeeero... está lleno todo el valle, ha habido una competición de perros de tiro o algo así y ni siquiera cabemos en el aparcamiento de Linza.





Acabamos comiendo en el cámping y de allí bajamos ya hacia Puente la Reina. Me peleo agriamente con un cretino en el camino.