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Termas Pallarés

10-11 de mayo de 2014


Por motivos médicos adelantamos nuestro viajecillo mensual a Madrid.

Dormimos en Villa P, desalojando a Migue, que se había peleado con una puerta aunque no hubo derramamiento de sangre. El gran ASF nos habló de las aplicaciones informáticas del futuro. Pocas veces tendrá un público tan entregado y tan incopetente. C&A tan majos como siempre.

No conseguimos horchata para la madre. Yo conseguí vermú de grifo en una taberna  histórica de Prospe, Casa Emilio, que parece algo venido a menos. La dueña muy simpática. Ahora sólo tenían abierta la zona de la barra pero parece que por dentro hay comedores y salas de tertulia. Me parecieron no utilizadas, de ahí lo de venido a menos, aunque igual cobra vida a otras horas. A este bar venía Celaya, entre otros.


Y de vuelta, cómo no, la gran pereza. y un balneario tentándonos. Paramos en Alhama, en Termas Pallarés. Hotel reformado lujosamente, hay otro más modesto y lleno de insersos, que tienen otro comedor y para compensar salón para jugar al bingo (cantaron línea justo cuando lo visitamos). También hay otro más lujoso, pero parece cerrado por el momento. Cena informal en la cafetería que han abierto en lo que fué un casino donde algún cliente perdió grandes cantidades.



Paseo nocturno por los alrededores del lago termal. Asustamos a un erizo.


Desayuno en el comedor señorial.



Cicuito de aguas dentro de la oferta, pero hace fresquete y no nos animamos a bañarnos en el lago, aunque sabemos que vendremos cuando el tiempo acompañe más.


Medinaceli-Alcalá

26-29 de abril

Nuevo viaje de control a Madrid, y de nuevo aprovechando para hacer turismo

Ant sale de trabajar y nos ponemos en ruta, con parada para dormir en la vieja y bonita Medinaceli. Alojamiento en una vieja casa rehabilitada para turismo rural por una ceramista y su marido, profe de la UPM, hosteleros de fin de semana. Noche fresquita en las parameras sorianas. Nos arreglan una cena a nuestra medida en un bar agradable aunque con los peros de siempre: la tele y los clientes, en este caso ruidosos y pijos cazadores.


En Madrid, además de las acostumbradas visitas a la abuela, cafés con solera, como el Gijón, en funcionamiento desde 1888 cuando lo fundó un indiano asturiano que regresó de La Habana. Es un café con mucha historia y con muchas historias, pues ha sido durante mucho tiempo lugar de tertulias.





El otro objetivo turístico del viaje era El Escorial, en un intento de revivir juventudes pasadas y desayunar chocolate con picatostes. Nos alojamos en un hotelito muy agradable pero me llevo una decepción con el chocolate. Cuando veníamos aquí me gustaba ir al Hotel el Suizo, un viejo hotel en funcionamiento desde mediados del XIX. Pero desde hace 10 años ha cambiado de mano, ahora lo lleva un grupo hotelero que lo ha llenado con sus insignias de caza y con cartas más propias de hamburguesería. Y aunque la galería sigue siendo agradable, el chocolate me parece muy dulce y los picatostes...ahora parecen hechos con un pan de molde enorme y yo los recordaba de verdadero pan. En fin.



El lunes arreglamos los asuntillos de intendencia que había pendientes y nos da pereza volver. Decidimos quedarnos por la tarde y parar a dormir en Alcalá. Aprovechamos para comprar una colcha, volver a pasear por la ciudad y visitar la universidad y la casa de Cervantes. En la Uni me compro una camiseta. La casa de Cervantes es una reconstrucción de una casa de la época en la casa en la que se supone que nació el escritor. El sargento de Hierro no deja hacer fotos en las dependencias. Llegamos a tiempo de salir cuando se inunda de visitas: turistas y grupos escolares.




Volvemos despacito, por carreteras alcarreñas, viendo paisajes y monumentos, como el Monasterio de Lupiana. Nos acercamos hasta su puerta, pero es de propiedad privada y sólo lo enseñan un día por semana (que no es hoy). También lo puedes ver si organizas tu boda o eres invitado a una, pues es a lo que dedican ahora su hermoso claustro renacentista.


Paramos en Brihuega. Buscando una sombra para aparcar, dejamos el coche tras la torre exenta de la iglesia de S Felipe, de transición entre el románico y el gótico, dicen que la más bonita de la localidad. 


Comemos en otro decepcionante bar e intentamos llegar a un edificio curioso que se ve en lo alto, que parece una plaza de toros, pero no lo conseguimos. Resulta que es la Fábrica de Paños, uno de los ejemplos de arquitectura industrial del XVIII, donde se fabricaban telas para uniformes militares y donde vivían los trabajadores. Tiene unos jardines versallescos. En la guerra de independencia fue saqueada por los dos bandos y fué usada como cuartel. Tras la desamortización de Mendizábal fué vendida al Sr Pareja, quien se dedicó a fabricar paños también, así como su familia, hasta que otra guerra, la civil, volvió a convertirla en cuarteles. Luego ya llegaron las reparticiones de herencias y los distintos proyectos de rehabilitación. Ahora es de propiedad privada, y tampoco se puede visitar, nos quedamos en la puerta.


Comemos en otro decepcionante bar, damos más vueltas por la ciudad y ya tomamos la carretera para ir hacia la autovía, pasando entre campos de lavanda que imaginamos espectaculares dentro de unas semanas.
Volveremos por esta carretera!

Calatayud-Madrid-Alcalá de Henares-Sigüenza

29-31 de marzo de 2014


Fin de semana de visita a la madre de Ant, y, siguiendo nuestros planes, aprovechando para hacer algo de turismo.

Y puestos a aprovechar, lo hacemos con la paradita intermedia del viaje, en Calatayud, donde además de tomarnos un cafelito sin wifi, vermuteamos con Batu y compramos vino del bueno (Samitier, garnachas de oro de Bodegas Augusta Bílbilis).




En Madrid tras ver a L nos vamos a dormir Chez Minus y familia, acogedores como siempre. Ocupamos la habitación del gran ASF donde dormimos como lirones y nos levantamos llenos de energía dispuestos a seguir nuestro ritomo de visitas. La mañana con má, comemos en un hindú y café en el Comercial, el que quizá sea el más antiguo de la ciudad, fundado en 1887 y lugar habitual de tertulias desde después de la guerra. Además es sede de un club de ajedrez en su planta superior, y es típico venir a tomar chocolate con churros. Y es bonito y se está bien.





Nueva visita a L y nos vamos a dormir a Alcalá de Henares. Nos cuesta un poco encontrar el hotelito, me olvidé de copiar el mapa y parece que a todos los habitantes de la ciudad les suena la calle pero ninguno sabe exactamente dónde está. Al final una chica de una tienda nos encamina bien. Damos una vuelta por la calle mayor, llena de gente en estas últimas horas del día. Picoteamos algo y conseguimos quedarnos prácticamente solos en la calle.


Nuestro hotelito, en lo que fué la antigua Casa de Postas, en un edificio del XVI restaurado, con patio. BBB



Desayunamos bien y nos vamos a ver cigüeñas






Y nuestro verdadero plan de turismo de este finde, Guadalajara, la Guadalajara de Ant.
Empezamos por su cole de COU


 Callejeamos por el centro

Visitamos turísticoculturalmente el palacio del Infantado, gótico isabelino con elementos renacentistas, mandado constuir por Íñigo López de Mendoza y Luna, segundo duque del Infantado y familia (que me lío), del Marqués de Santillana de las Serranillas y del Cardenal Mendoza de la expulsión de los judíos.



 El patio de los leones, lleno de leones (48), todos diferentes (eran el emblema de D Diego), de sus escudos de familia y parejas de grifos. Bajo las patas de los leones recorre el patio una larga inscripción, que, manda narices, termina con un "Vanitas vanitatum et omnia vanitas"



Y nosotros nos vamos de colegios.

El cole de Minus


Ant y su cole




Volvemos por el centro y nos tomamos un cafelito en el bar del Casino. A pesar de estar gestionado por Rodilla, el espacio y la clientela hacen que conserve encanto.


Llegamos a las afueras de la ciudad, al Panteón de la duquesa de Sevillano. El ducado de Sevillano fué un efímero título nobiliario creado por Isabel II en honor del Sr Sevillano, cuyo mayor mérito creo que fué ser un acaudalado banquero. El caso es que como descendencia sólo tuvo dos hijas y una nieta, la duquesa que nos ocupa, Diega, con quién se acabo el ducado pero que se preocupó tanto de enterrar bien a sus antepasados como de ayudar a su tía la Madre Sacramento en sus fundaciones para acoger ancianos y desasistidos alcarreños.


Nos vamos a comer a Sigüenza




Paramos a tomar un té en Zaragoza, en el pasaje del Ciclón de mi infancia

Cenamos en Huesqueta.