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Collado de Plana Canal, Añisclo

20 de septiembre de 2014

En noviembre del año pasado intentamos un paseo fácil peroal que se accede recorriendo 9 km de pista que en aquel momento, debido a las primeras nieves, no pudimos completar. Ahora no hay nieve, es buen momento.

Se sube desde Belsierre en dirección a Bestué. Poco antes de llegar se toma una pista a la derecha. No es mala, pero se hace muy larga. Al cabo de los 9 km llegamos al collado de Plana Canal, donde hay un refugio y una barrera. Dejamos el coche.



El paseo comienza muy suavemente. Tenemos el cañon de Añisclo abriéndose a nuestra izquierda.


Este paraje se llama Corral de las vacas. Y para hacer honor al nombre, un rebaño de vacas pace tan tranquilamente. Son buenos y bonitos prados.


El Monte Perdido lo está entre las nubes. Ya son horas de comer, dejamos la pista para acercarnos un poco más al cañón.


Sestrales a la izquierda




Y seguimos nuestro prácticamente llano paseo. Las nuebes no se deciden a irse, o a levantarse, negándonos la vista de las Sorores


El cañón tiene por aquí un "afluente", el barranco de La Pardina. Por ahí al fondo estuvimos el otro día, el de los miradores.


Y aquí donde la intersección hay una roca estratégicamente colocada, que sirve de mirador sobre el cañón y hacia el Perdido, que quiere dejarse ver.


Nos sobrevuela un buitre.


En la pared de enfrente sale agua de las rocas


Un poco más adelante está el refugio de San Vicenda. Hay un gran corral con ganado, y unos pastores descansando. Llegamos hasta un poco más allá y ya nos damos la vuelta, y volvemos tran tranquilamente como hemos venido.



Además de vacas vemos caballos. Y una de las vacas está pariendo. Nos paramos a verlo y a hacer fotos, pero nos damos cuenta que algo va mal, parece que el ternerito nace muy mal, nos da cosa y la dejamos tranquila por si acaso.




Como todavía quedan horas de sol nos acercamos, por la parte baja del cañon, a la Fuente de los Baños (o de los Suspiros), una fuente de aguas medicinales a la que se llega tras bajar unos 280 escalones (no se si los conté bien). El río Bellos se encuentra verdaderamente encajonado en la roca. A partir de aquí hay también algún buen paseo.
Para que las aguas medicinales cumplan su cometido hay que beberlas durante nueve días seguidos. Y no vale hacer trampas, hay que venir aquí a beberla. Se supone que van bien para enfermedades bronquiales. Unos 280 escalones, ya lo he dicho, que habrá que subir luego. Ya pueden ir bien....



Nos vamos a Bielsa. Cena en la plaza y a dormir en nuestro hotelito.

Miradores de Ordesa

11 de septiembre de 2014

Vamos a hacer trampa: Nos apuntamos a un paseo en taxi 4x4 por los miradores de Ordesa. El valle desde las alturas sin despeinarnos.

Y puestos a hacer trampa, ni vamos a madrugar. Nos vamos el día anterior, tranquilamente, y a dormir a Torla


Subimos por Biescas-Cotefablo. Parada en Linás a ver su fotogénica iglesia con el Otal al fondo.


Dejamos el equipaje en el Hotel, pasamos por la agencia para confirmar nuestras plazas mañana y nos vamos a dar una vuelta junto al río Ara. La luz de la tarde es especialmente bonita sobre el Mondarruego.

Nota etimológica: Ara es un prefijo que se repite: Desde el río ARA, el que nace en la cara sur del Vignemale y que tras pasar por Bujaruelo y juntarse con el ARAzas tenemos aquí, hasta el nombre de ARAgón, y que aparece también en los alrededores ARÁn, hacia el este, o los ARAzuri, LeizARÁn hacia el oeste. Los expertos consultados no se ponen de acuerdo si la raíz es vasca (valle), indoeuropea (agua, río). Como los conceptos de río y valle van tan estrechamente unidos será difícil que se pongan de acuerdo. Personalmente, y sin ningún motivo científico, me gusta la hipótesis indoeuropea, por ser más global, y porque también deja abierta la posibilidad que la explicación vasca venga de aquí, no hay lenguas sin influencias exteriores.

El Mondaruego, (monte Arago)


El Ara forma unas piscinas que serían apetecibles si no fuera por lo fría que debe estar el agua


En Torla hay un bar donde sirven comidas vegetarianas, bonito detalle. Picoteamos y nos vamos a nuestro hotelito, que tiene el pequeño lujo de tener las sábanas de algodón bordadas.


En un plan absolutamente optimista habíamos pensado en la posibilidad de dejar el minibús en el último mirador y volver andando. Cargamos nuestras mochilas como si fuésemos a hacerlo, pero ya con alguna duda, pues la previsión del tiempo hablaba de lluvias por la tarde. Pero el día sale tan bonito que en ese momento hasta nos parece posible.

Éste es el recorrido que haremos


El minibús nos recoge en la puerta del hotel. Somos los últimos, lo que se traduce en que nos quedan las peores plazas, en la fila de atrás. Vamos con un guía-conductor y otros 4 turistas-perezosos.
El guía es muy majo y en el camino nos va contando cosas de la vegetación, la fauna y los alrededores.

El camino sube y sube en profundos zigzags en un bosque mixto. Al ganar altura pasa junto a una familia de marmotas, y llega al mirador de la Cruceta, donde hacemos la primera parada.

Valle del Ara


El Vignemale al fondo a la derecha, Mondarruego delante.


Pico de Otal bajo la nubecilla, Tendeñera al fondo mediotapado


En este mirador nos juntamos con otros dos taxis. A partir de ahora los guías se turnarán en las explicaciones.

La pista sube un poco más entre pinos negros. el guía nos cuenta que éste árbol aguanta bien a esta altura porque sus ramas son flexibles, de manera que cuando les cae nieve se doblan, la nieve cae al suelo y así se libran de su peso.

El segundo mirador es el Molar, o mirador del Rey. El grupo es grande y variopinto. Nos dan explicaciones del origen geológico de Ordesa. Resumiendo, en la Era Primaria esto era el fondo del mar, con sus capas de sedimentos. Luego la orogenia plegó y subió estos sedimentos formando una primitiva cadena montañosa y más tarde la orogenia alpina empuja hacia arriba los sedimentos calizos, de manera que las capas que hay arriba son más viejas que las de la base. Para finalizar la erosión fluvial y glaciar esculpió el parque actual.

Al fondo encontramos el Monte Perdido


Yo frente a Mondarruego


Mondarruego y Gallinero, y circos de Carriata y Cotatuero escondido. Al fondo, el Perdido


Erizones y al fondo Otal y Tendeñera


Ya hemos subido todo lo que hay que subir. A partir de ahora llanearemos. A más de 2000 metros, pero llaneando.

Con grandes vistas del otro lado. A la izquierda Sestrales, Peña Montañesa y al fondo muy al fondo al a derecha, Guara.



Llegamos al tercer mirador, el de Punta Acuta. Aquí ya se nos asoma la Brecha.


¡Y vemos edelweiss!


Antes de llegar al cuarto mirador pasamos por un lapiaz enorme que duele sólo de pensar tener que caminar por ahí. Y desde este mirador ya sí se ven la Brecha y el Perdido estupendamente


La Brecha



Cima del Perdido con gente arriba y un avión sobrevolando

Y ya nos dirigimos al último mirador. Hay que caminar un poco, apenas un cuarto de hora por una suave pradera. Nuestros guías llevan los telescopios con los que avistaremos sarrios y detalles de las montañas.


el Circo de Soaso y  las Sorores.


Góriz rodeado de tiendas de campaña


Vista hacia el oeste


Las gradas de Soaso




Han aparecido unas nubecillas desde el norte. Como la vuelta a pie es larga decidimos no arriesgar y volvernos en coche. A la vuelta a los coches uno de los guías vende cucharas de boj, que nuestros compañeros de viaje compran.
Nuestro guía decide que lo justo es que ahora nosotros vayamos delante, por lo que disfrutamos del viaje de bajada en primera línea.

Comemos una hamburguesa vegeta en la terraza con vistas y nos acercamos a visitar la pequeña ermita de San Antón. Está cerrada


Conforme avanza la tarde se va encapotando. Al final nos cae un tormentón en el viaje de vuelta. Menos mal que no hemos arriesgado.


Otro día igual rotulo las fotos

Llanos de Lalarri

15 de abril de 2014

Y hoy, más hacia el este, a quitarnos la espinita de subir a Lalarri.

Dejamos el coche en el aparcamiento de Pineta, que se nota que es festivo y el del Parador está con la valla cerrada

De nuevo parece que no hay nieve para raquetas. Pasamos junto a la ermita de Pineta...


Subimos por el bosque sin perdernos. No nos cruzarnos con nadie. Pero en cuanto llegamos al camino ya vamos saludando todo el rato. Vamos dejando detrás grupos y familias más o menos ruidosos.

Pasamos junto al Turmo de Plana Mandil, la roca grande que hay en medio le los llanos. Como corresponde a un estado laico, con su cruz encima (estoy un poco harta de todos los  montañeros sectarios que se creen con derecho de plantar cruces y belenes por todas partes).


El Perdido, el Balcón de Pineta, los Astazous...



Panorámica tramposa dando la vuelta a la cámara desde Pineta hasta el barranco Prebón con la cascada de Lalarri más o menos en el centro-derecha



Conforme nos vamos acercando a la cascada nos damos cuenta de la cantidad de gente que hay, por lo que decidimos no unirnos a la masa y quedarnos a comer tranquilamente en un punto con vistas.

En la vuelta seguimos cruzándonos con demasiada gente, desde la familia arreglada como para ir al hiper a niños gritones corriendo como si estuvieran en el patio de recreo. Los pobres habitantes de los llanos deben estar aterrorizados.

Descendemos por el camino de las cascadas (despistándonos un poco al principio, que seguimos el gran camino que lleva a la pradera)

El agua cae mojándonos, ruidosa, formando arcoiris




Ya de vuelta a la pradera, café en la terraza del Parador, viendo desaparecer el sol tras el Monte Perdido, como si esperásemos un imposible rayo verde montañero.

El helicóptero de rescatepasa por delante de nosotros y al poco rato vuelve y aterriza en la pradera.



Curioseamos mapas en el Hall del Parador. Llega la familia "carrefur", sin la madre, que se ha roto la pierna en una caída y es la que ha sido evacuada por el helicóptero.

Vovemos tranquilamente haciendo planes de visitar el valle que hay justo encima de Pineta.