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San Chinés

13 de agosto de 2013

Nos quedaba todavía una ermita rupestre por visitar: San Chinés.

Es un paseo facilito, de los que propongo yo. El coche se deja en un aparcamiento que hay junto a una curva antes de Vadiello


Hay varios coches ya aparcados (en agosto hay gente en todos los sitios). Dejamos el nuestro junto a una enorme mata de madreselva


Estamos a los pies de los mallos de Ligüerri, en la zona de escalada del canal del Palomo.



El camino discurre suavemente. Pasamos junto a una balsa de riego y se ensancha notablemente (pasa a ser pista)



Pasamos junto a una fuente y llegamos a las ruinas de una caseta. A partir de aquí el camino vuelve a estrecharse, cruza un bosque y baja hacia el barranco.


La ermita de San Chinés es modelo  "balma", es decir, en una oquedad de la roca se construye una parted, y listo (como casi todas las de esta sierra)

San Chinés (Ginés) fué ermita hasta principios del S XX, refugio de huidos en la guerra Civil, y corral en los últimos tiempos.



Comemos a las puertas del eremitorio y volvemos tranquilamente por el mismo camino. Nos vamos a timar un cafelito al cámping de Panzano, y ya que es pronto, no estamos cansados y hace bueno, decidimos dar otro pasíllo fácil, cerca de Aguas, con buenas vistas de la sierra.


Volvemos al coche, que estaba junto a una fuente-lavadero-abrevadero



La característica torre de la iglesia de Aguas


Sigue siendo pronto, sigue haciendo bueno, hay más paseítos en nuestro mapa del municipio de Loporzano. Como ir a visitar el puente de Sipán....


...y acercarnos a Los Molinos.. (ya habíamos pasado por aquí sin parar una vez)


Nuevo significado de "vamos a bañarnos al río"


Y terminamos nuestras excursiones todavía con ánimos de darnos una vuelta por Huesqueta en fiestas




qué manía tiene esta religión en hacer adornos con instrumentos de tortura....

San Cosme y San Damián

17 de julio de 2013

Teníamos pendiente la excursión a San Cosme. Nos volvemos a animar, pero esta vez iremos por Vadiello, que parece que estaba más claro el camino, (casi toda la bibliografía describe el paseo desde aquí)


Atravesamos los túneles adosados


Dejamos el coche junto a la presa, la cruzamos y rodeamos el embalse por su lado este. Vamos por una pista lujosa, ancha y firme, afortunadamente cerrada al tráfico general.


Al poco tiempo llegamos junto a la ermita de la Santa Cruz. Esto es lo que pone en el cartel que hay junto a ella, aunque en la bibliografía que tenemos aparece como el esconjuradero de la Cruz Cubierta. Visto el mesecito que llevamos, que todas las tardes-noches hay tormenta, no nos extraña nada que haya tanto esconjuradero


San Cosme y San Damián, bajo la peña de San Cosme


Bajamos un camino entre carrascas y arbustos con líquenes (buena sombra, pero muchas moscas) y llegamos junto a la ermita. Todo esto pertenece a la Sra Marquesa, que fué quien se encargó de restaurar las ermitas, y de ponerles candado: no se visitan más que en fechas señaladas, que no es el caso de hoy.



Seguimos por el camino de las ermitas: pasamos junto a la de San Úrbez (santo interesante, ya hablaré de él en alguna otra entrada)...


... nos refrescamos y repostamos en la Fuensanta, una fuente que mana fresquita incluso en tiempo sde sequía. Un buen sitio para un picnic, con mesa y bancos.


Hay alguna otra ermita, en estado más o menos ruinoso: San Miguel, Fabana y San Gregorio. El camino sigue haacia la Tejería, pero nosotros nos desviamos hacia el Huevo.

Pasamos junto a una carrasca de varios troncos: Por aquí había carboneros, y cuando cortaban una carrasca para hacer carbon, resurgía de esta forma.


El camino sube suavemente entre la sombra de carrascas y quejigos. Es el bosque Plano


Y cuando se abre un claro nos encontramos el Huevo de San Cosme como si fuera un encuentro en la tercera fase



A la izquierda, el Huevo


Un arbolsaurio ;)


Como en muchas otras excursiones por estas sierras, grupos de cabras asilvestradas nos miran con curiosidad



Volvemos hacia el esconjuradero


El embalse de Vadiello, los mallos de Ligüerri y el Borón


Comemos a orillas del pantano y partimos a la imposible búsqueda de un bar agradable para tomar un cafelito. Nos recorremos un montón de pueblos y nada. Aprovechamos para visitar por fuera el monasterio de Casbas


Nos tomamos el café en la terraza del camping que hay en Panzano, y ya puestos seguimos por esa carretera. Paramos en Morrano, donde nos recibe un lagartillo (creo que es un lagarto ocelado)




Entre Bierge y Abiego nos llama la atención una nube de buitres ¿estarán sobrevolando algún comedero? Teniendo en cuenta que cada animal mide más de dos metros de envergadura, impresionan.


Y por fin nos decidimos a desviarnos para visitar otra de las obras de "arte y naturaleza" que hay en la provincia. Nos cuesta, porque el cartel señalizador está situado engañosamente. Por fin llegamos. La obra se titula Monumento al siglo XX y, copipego:
Se trata de una composición geométrica integrada por 20 estelas de granito rosa procedente de la localidad gallega de Porriño. Este monumento  tiene como referente  y fondo las montañas, el bosque de carrascas y la población de Abiego, por lo que se integra y funde con el paisaje: Arte y Naturaleza se dan la mano.



Y a casa.

Bolea- Ermita de San Cristóbal

16 de julio de 2013

Día nubladete, con lluvias recientes y amenazas de más. Pero n nos vamos a quedar en casa, hay que aprovechar. Algo cortito, que no tenga riesgos. Como acercarnos a la ermita rupestre de S. Cristóbal, cerca de Bolea, e la Sierra Caballera.
Cruzamos Bolea, dejamos el coche en la ermita de Santa Quiteria, que el otro día ya vimos que no se podía seguir en coche bien por este camino.


El camino va suavemente junto al río Sotón (el que da nombre a la Sotonera). Laderas verdes, llenas de arbustos, con torretas de roca roja que sobresalen y desde donde otean aves.

Nos cruzamos con una familia (padre, niño, niña y dos perretes) descansando en una repisa. Y con nadie más- Parece que las nubes han desanimado a las masas.


El vallecillo se va estrechando y el río queda un poco abajo, abarrancado, dando vueltas y formando apetecibles y pequeñas piscinetas, que parecen bañeras.

Y la gran roca en láminas donde se oculta la ermita de San Cristóbal. Aquí se cruza el río para subir a la ermita



Tras una cuestilla resbalosa en tierra (por la que se podría llegar a la pista a la que fuimos a la virgen de la Peña), unas escaleras en la pared.


Y la ermita, apenas un muro construido, aprovechando el saliente de una gran roca.


En el interior hay una iglesia, con restos de un fresco (se cree que es un ángel, pintado en los S XIII-XIV y enmarcado con yeso en el XVIII)


Restos del altar.


A los lados de la iglesia hay más dependencias (sacristía, celdas...). Y unas vistas magníficas.



La mañana se ha despejado un poco, y los colores se hacen más brillantes


Y de vuelta en Santa Quiteria, un edificio sencillo y alargado del que ya se tienen referencias en el S XVIII. La ermita es una pequeña parte, puesto que aquí lo principal son la cocina, despensa y comedor, pues se trata de hacer una gran comilona de la cofradía a base de sopa de arroz, pepitoria, garbanzos y carne estofada allá por el mes de mayo. Nosotros comemos más modestamente, a la sombra de una gran carrasca.


A lfinal nos han caído cuatro gotas mal contadas, y el cielo sigue despejándose. Un poco tarde para otro paseo, daremos una vuelta en coche. Nos vamos a tomar un cafelito al hotel con vistas de Murillo del Gállego, y de camino de vuelta, así, sin pensarlo mucho, nos desviamos por la carretera hacia Sarsamarcuello, de donde sale una pista que sube a las ruinas de un castillo que veíamos desde el bar


Primero nos encontramos con la ermita de san Miguel, del S XII y de la que sólo queda un trozo de la nave y un ábside.


Y un poco más adelante, los restos de la torre del castillo (apenas una pared plantando cara al viento), y la igesia de la Virgen de Marcuello





Y siguiendo la pista, con riesgo de meternos en alún bache, llegamos al mirador de los buitres,con magníficas vistas sobre Riglos. Y vemos volar buitres, por supuesto


De vuelta paramos en Bolea a comprar una caja de cerezas (de las últimas de la temporada). Y una cervecita en Huesqueta.

Y por la noche llueve.