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Isuala- Ajuntadero

22 de septiembre de 2013

Ya  es oficial: es otoño
Pero siguen apareciendo días soleados, yo tengo una cámara a prueba de agua por estrenar, y el último tramo del Isuala prometía ser facilito.

Sin madrugar, tranquilamente, nos acercamos al puente que hay entre Abiego y Bierge, donde dejamos el coche. Con los escarpines a modo de calcetines, por ahorrar equipaje (qué pintas), buscamos por dónde bajar al río. Hay una vía fácil, por un caminito un poco agua arriba.


Y ya en la orilla nos ponemos el pantalón de neopreno, el río no cubre y hace calorcillo, ponernos todo el equipo sería demasiado.


El río baja tranquilo y claro


Y comenzamos un agradable paseo chapoteando, a ratos con el agua hasta la cintura, sin dificultades






Esto es lo que queda de un viejo puente que unía Abiego y Bierge. El tablero era de madera.


Llegamos al "desfiladero" de Peñas Juntas. Aquí el agua ya nos va a cubrir. Hago un valiente intento de meterme sin la chaqueta del neopreno, pero me rajo enseguida.


En la parte de arriba de la foto se intuye el puente tibetano que cruza el río, parte de una vía ferrata apetecible




Las Peñas Juntas. Hay una familia con niños haciendo la ferrata (arriba a la izquierda)


Y seguimos bajando. Y seguimos. Y seguimos. La verdad es que se nos hace un poco largo el llegar al Alcanadre. Y más al pobre Ant que carga con el mochilón con todo, neoprenos mojados incluídos


El Alcancdre, el puente de las Aguas y la pasadera


Seguimos como la otra vez, pero esta vez sin miedo a mojar el equipaje y sin encontrarnos a nadie. Nos acercamos hasta una badina donde comemos.


La vuelta es por un seco camino entre almendros y olivos, al sol.


Al fondo se ve el puente donde tenemos el coche


Y a tomarnos una cervecita tranquilamente en Rodellar. El "Yayo" fuma su pipa al sol más tranquilamente todavía.


Los Pacos de Morrano y Tamara

22 de agosto de 2013

Sigo buscando paseos fáciles. En Morrano hay uno, Se llama la ruta de Los Pacos, que es como se llamaba a lo que ahora aparece en todas partes como el Huevo de Morrano. Y se puede añadir una pequña extensión y bajar a Tamara.

Aparcamos en un Morrano agostamente poblado y lo cruzamos en busca del camino. Pasamos junto a campos recién segado. Está bonito el paisaje.


El camino está muy bien marcado (de hecho se podría pasar en coche por aquí), entre campos cultivados, almendros y olivos. Cuando se empieza a estrechar, a la izquierda sale una senda que lleva al salto de Tresuns, en un pequeño barranco. Vamos por allí, en un camino un tanto infernal, arañándonos con las coscojas.


Al final del barranco, el salto, que ahora está seco. El trayecto en el barranquete no ha estado mal. Y volvemos por la orilla derecha, con lo que salimos a un trozo de camino anterior al desvío que tomamos, pero de una manera más fácil y tranquila


El camino deja otros desvíos, que llevna a San Martín de Alcanadre y al barranco de la Peonera. Cruzamos un bosque de pino silvestre, y llegamos a las inmediaciones de El Huevo. Por aquí han domesticado el camino con las barandillitas de turno (la pasta que se habrán gastado).


Rodeamos la peña. Es bastante impresionante



Tomamos el desvío a Tamara, donde el agua ya ha vuelto a recuperar los tonos verdes y azules (y donde como siempre, hay gente). Comemos.




Subimos de nuevo hacia el camino que habíamos dejado. De nuevo el Huevo a la vista, esta vez con amenazadoras nubes creciendo hacia el norte.. Huyamos.


Descenso de Peonera Inferior

16 de agosto de 2013

Otro barranco con guía.

Preguntamos a nuestro guía de cabecera si tiene algo para estos días, y nos dice que le quedan dos plazas en el descenso de Peonera inferior. Dudamos un poco porque desde Tamara ya lo hicimos a pie, pero nos convencemos pronto: El paso de Anais y los estrechos de Fornazos parecen merecer la pena.

De nuevo voy sin cámara

Así que quedamos con Javi en el bar del hotel de Bierge. Viene a buscarnos y nos reunimos con un enoooorme grupo. Vamos a ser 15, y dos guías: Javi y Manu. En el grupo hay dos críos, Rita y Lucas, sus padres, y el resto son adolescentes y jovenzanos. Somos los yayos.

Dejamos los coches en un aparcamiento que hay un poco antes del afamado no-aparcamiento del loco, y bajamos hasta el río por un caminito bastante pendiente pero con muchos árboles y arbustos para agarrarnos. Y en el río, es la masificación. (A quién se le ocurre hacer actividad turística en el puente de Agosto....!)

Aprovechamos para almorzar mientras esperamos nuestro turno de salida. Entre un grupo y otro, por la reglamentación del parque, deben pasar 10 minutos. Y somos un montón de grupos. Pero bueno, a Javi nunca le falla la charla.

Los críos son los más intrépidos del grupo, uno de los adolescentes franceses tiene la costumbre de hacerse el muerto boca abajo, hay quien se lo salta todo, y yo, que me porto bastante bien, en un par de saltos pido el plan B y bajo dando un rodeíto y no soy la única)


Es un barranco sin rápeles, pero con muchos saltos y toboganes, y baja con bastante agua, por lo que a ratos va rápido. Cruzamos caos, nos metemos en remolinos controlados, y vamos saliendo cuando podemos a tomar el calor de las rocas.

Comemos después de Tamara, y la excursión termina en el Salto.







Ajuntadero del Alcanadre

27 de julio de 2013


Otro día con previsión de tormentas por la tarde, por lo que lo más prudente es un paseíto corto.

Salimos de Bierge


Vamos por un camino llano, pasamos cerca de la ermita de S Pedro y nos desviamos hacia la derecha, por un paraje llamado las planas, plantado de almendros y olivos. Pasamos junto a un observatorio de aves.


Se supone que el paseito está bien señalizado, y lo debió estar en algún momento, pero el camino no está bien mantenido y nos cuesta unas cuantas vueltas encontrarlo. Al final hay suerte y llegamos al Ajuntadero de los ríos Alcanadre e Isuala.. La bajada sí que está bien señalizada, con barandillita y todo.

Ya va quedando claro que me gusta el río Alcanadre. Su nombre viene del árabe, Al-qanatir, que es el plural de Al-qantara (puente), por lo que su nombre significaría "El río de los puentes".
Husto antes de la confluencia con el Isuala hay un puente derruído, el Puente de las Aguas, y por él pasaba el camino de los Trajineros, utilizado por arrieros que llevaban sus mercancías del Somontano a la Hoya de Huesca pasando por Casbas.


Ahora hay que cruzarlo por unas pasaderas.


Y a partir de aquí no hay testimonio gráfico. Para ir río abajo ( buscando el ajuntadero con el Formiga) hay que mojarse, por lo que pongo la cámara a buen recaudo. Vamos vadeando, con el agua en ocasiones hasta la cintura, y cruzámdpmps con familias en chancletas. Ant opina que vamos haciendo el ridículo. Yo no.
Es sábado, a esta zona del río se puede llegar en coche, hay buenas zonas de baño y el agua no está fría, Resultado: lleno de gente (se llega en coche desde Casbas, parece ser)

Parece ser que también se podría remontar el Isuala, y debe ser bonito (además su agua es mucho más templada que la del Alcanadre, se nota la diferencia donde se juntan). Pero el cielo se está enladrillando...

Baño, picnic, y de nuevo cuesta arriba hacia Bierge. Empieza a tronar amenazadoramente, Estamos justo en el límite de la tormenta



Conseguimos llegar a Bierge sin que nos pille. Es más, en Bierge hace sol, para guardarnos el coche calentito. Nos cambiamos de ropa y calzado, y como es pronto, nos animamos a ir a tomar una cervecita a Alquézar.

Aquí sí que nos pilla un tormentón, afortunadamente bajo el toldo de un bar. En la mesa de al lado un galguito mira y oye la tormenta con la misma cara de susto que poñia Yampete.


Volvemos a hablar con Javi Buenaventura, un guía. Quedamos con él para el lunes. Bien.

Salto de Bierge a Fuente de Tamara

1 de julio de 2013


Nos está gustando el Alcanadre. Volvemos

Se trata de hacer una excursioncita partiendo de el salto de Bierge, donde acabamos tomando un cafelito el día de San Martín del Alcanadre. Todavía no han llegado los bañistas.


Vamos a ir por la línea roja y a volver por el río


Del Albergue de Bierge sale una pista señalada hacia la fuente. Pasamos por una zona de cultivos donde están cosechando (se nota que la pista es buena, vaya pedazo de maquinaria han metido)


Y el camino sigue, bien trazado, apto para minusválidos, hasta un mirador sobre el río



(Nota: voy con un bolso en bandolera porque no puedo llevar mochila por mi hombro. Ant lleva todo el equipaje, y yo, en el bolso, mi agua de supervivencia, los mapas para perderme documentadamente la crema solar y poco más)


Cruzamos algún barranco, y luego nos daremos cuenta de que nos hemos saltado las fuentes de Puntillo.


En la pared de enfrente vemos cabras tomando la sombra en repisas que parecen de difícil acceso



Una rápida bajada en zigzag y llegamos a un río remansado, limpio, espectacular, justo en la salida de un barranco estrecho, el Estrecho de los Fornazos o Estrechos de Tamara, donde no es aconsejable adentrarse sin conocimiento. Hay una playita de piedras, donde descansa una familia de barranquistas italianos y otra pareja. Nosotros cruzamos el río, para picniquear en la sombra de unos pinos, junto a la fuente de Tamara, que surge milagrosamente de una roca.






Comenzamos el camino de vuelta cruzando una Pasadera, y al poco ya hay que echar pie al agua y chapotear. Vamos alternando trozos en seco y en agua. Vamos detrás de los barranquistas, que van bien pertrechados y suponemos que sabrán por dónde ir (la madre barranquista lleva el mismo equipo que nosotros, bañador y zapatillas, lo que me tranquiliza)


Llegados a unas pozas, los barranquistas se ponen sus neoprenos y se lanzan alegremente. Nosotros vamos por la orilla





A ratos la orilla es un camino cómodo, otros una roca por la que se anda bien, y otros un tupido bosquete por el que hay que avanzar como jabalíes.


Hemos vuelto a pasar por El Puntillo sin darnos cuenta, y ya llegamos a la zona baja del río, donde discurre tranquilo sin corrientes ni pozas, sin cubrir, perfecto para chapotear. Aunque este tramo se nos hace un poco largo. Todo el rato parece que "ya estamos"


Y bueno, al final ya estamos.  También un puñado de bañistas disfrutando del lugar. Ant se baña (yo no puedo)


Nos cambiamos de ropa y calzado en el coche y vamos hacia Rodalquilar. Habíamos visto un bar a la entrada, que prometía buenas vistas. Y así es, vistas hacia los cañones más profundos del Alcanadre y nubes creciendo amenazadoras sobre la sierra. Lo malo es que la terraza está a pleno sol, por lo que no aguantamos mucho fuera.





Esta excursión nos ha dejado con más ganas de bajar un barranco mejor equipados, sin miedo a meternos del todo en el agua. Empezamos a hacer planes...