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Oscuros de Balcés

14 de septiembre de 2013


Aprovechando que todavía hace calorcito, nos aniamos a apuntarnos a un barranco con nuestro guía Javi. Nos propone los Oscuros de Balcés, "acuático y lúdico". Nos animamos. Balcés es el nombre que tiene por aquí a rriba el Isuala. También aparece escrito según donde como Balced, incluso Balcez

Quedada habitual en el bar de la hostería de Bierge, donde está tomandose cafelitos más gente con pinta de barranquistas y escaladores. Conocemos a nuestros compañeros de descenso, Fabian y Julie.

Carretera de Rodellar, y antes de llegar a Las Almunias, desvío a la derecha, pasando junto al mirador del Balcés, y dejamos los coches en el aparcamiento preparado. Esta pista, y la que seguiremos a pie, fué hecha por los petroleros, nos informa nuestro guía.

Después de dejar el coche vamos por un camino que usaban los carboneros, y hay que reconocerles el mérito (foto tomada unos días después, desde enfrente)


Ya en el río Balcés, almorzamos, otra tradición a seguir. Mientras comemos nos adelanta un grupo de barranquistas, que llevan descolgado a uno más patoso que yo. Aunque sea una tontada enorme, me reconforta no se la peor del mundo


Y al agua, a rapelar, bajar toboganes, bucear bajo rocas....el surtido habitual.




Despué de un gran caos de rocas, el último raple para meternos en los oscuros, donde el río se encajona en el fondo de paredes verticales. Nos dejamos llevar por la corriente, bocarriba, empujando a veces con los pies en las paredes que se pueden todar con las dos manos.


Y llegamos al final de nuestro recorrido, en el Tranco de las Olas. Buen sitio para hacer el indio tirándonos al agua.


Comeos. Hay más grupos de barranquistas. cruzamos un curioso puente metálico de chapa (por aquí pasa el camino natural del Somontano, el tramo de Radiquero a Las Almunias) y tras nuestro recorrido entre calizas, subimos por el límite de los conglomerados, como nos hace ver Javi.
Esta vez no hay cafelito porstbarranco, los franceses tienen un poco de prisa. Para otra vez.

Descenso de Peonera Inferior

16 de agosto de 2013

Otro barranco con guía.

Preguntamos a nuestro guía de cabecera si tiene algo para estos días, y nos dice que le quedan dos plazas en el descenso de Peonera inferior. Dudamos un poco porque desde Tamara ya lo hicimos a pie, pero nos convencemos pronto: El paso de Anais y los estrechos de Fornazos parecen merecer la pena.

De nuevo voy sin cámara

Así que quedamos con Javi en el bar del hotel de Bierge. Viene a buscarnos y nos reunimos con un enoooorme grupo. Vamos a ser 15, y dos guías: Javi y Manu. En el grupo hay dos críos, Rita y Lucas, sus padres, y el resto son adolescentes y jovenzanos. Somos los yayos.

Dejamos los coches en un aparcamiento que hay un poco antes del afamado no-aparcamiento del loco, y bajamos hasta el río por un caminito bastante pendiente pero con muchos árboles y arbustos para agarrarnos. Y en el río, es la masificación. (A quién se le ocurre hacer actividad turística en el puente de Agosto....!)

Aprovechamos para almorzar mientras esperamos nuestro turno de salida. Entre un grupo y otro, por la reglamentación del parque, deben pasar 10 minutos. Y somos un montón de grupos. Pero bueno, a Javi nunca le falla la charla.

Los críos son los más intrépidos del grupo, uno de los adolescentes franceses tiene la costumbre de hacerse el muerto boca abajo, hay quien se lo salta todo, y yo, que me porto bastante bien, en un par de saltos pido el plan B y bajo dando un rodeíto y no soy la única)


Es un barranco sin rápeles, pero con muchos saltos y toboganes, y baja con bastante agua, por lo que a ratos va rápido. Cruzamos caos, nos metemos en remolinos controlados, y vamos saliendo cuando podemos a tomar el calor de las rocas.

Comemos después de Tamara, y la excursión termina en el Salto.







Descenso del Formiga

29 de julio de 2013

Nuestro primer descenso de barrancos con neopreno: El barranco del Formiga

Quedamos con nuestro guíaen la hospedería de Bierge, un hotelito afrancesado (es un Logis!)

Viene con otras dos personas que van a hacer el barranco con nosotros, I&M.

Dejamos el coche en el aparcamiento de Formiga. Javi reparte los equipos. Los chicos llevan mochila de barranco con bote estanco y su equipo dentro. Nosotras los neoprenos a modo de mochila.

No llevo la cámara de fotos, que no es sumergible, así que las fotos de este post son gentileza de nuestro guía

Del aparcamiento tomamos una senda en la margen izquierda del río que sube suavemente hasta la cueva de las Polvorosas, un antiguo abrigo de ganado. Y a partir de aquí ya empieza la diversión. Nos ponemos los arneses y vamos anclándonos a lo largo de un pasamanos. Al final de esta senda bajamos al río ¡Rapelando!

Almorzamos, nos ponemos los neoprenons (tarea nada fácil), y al agua!

Toboganes, saltos, destrepes, sifones, más rápeles...El agua está fría. Ant va especialmente pasmado, buscando rayitos de sol y esperando como una lagartija en cuanto puede.















Paramos a comer. Nuestro bidón no estaba bien cerrado y lo llevamos todo lleno de agua. Afortunadamente no llevamos ni teléfonos ni cámaras, y la llave del coche la lleva Javi. Los bocatas echados a perder, pero llevamos tomates, chocolate y frutos secos que se han salvado.

Nos quitamos las chaquetas de neopreno y volvemos a los coches, estamos cerca. Llegamos a los coches, ropa seca, poner a secar la cartera y todo lo que iba en la mochila. El coche parece un tenderete.

Volvemos los 5 a Bierge a tomarnos otro cafelito. Mucha charla, viento fresquete en la terraza.

Me ha gustado. Habrá que repetirlo.