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Bagüeste

28 de septiembre de 2013

Plan: Bagüeste y la ermita de Santa Marina. Día otoñal, con amenaza de lluvias. Cogemos los chubasqueros y en marcha.

Ya nos vamos más lejos, a la otra punta de Guara. Cafelito en Colungo,Curvas y curvas remontando el Vero, y Desvío hacia Paúles de Sarsa, que cruzamos sin darnos cuenta. Vamos detrás de un rebaño un rato, y llegamos a las Bellostas. Momento de despite: las indicaciones para llegar a Bagüeste decían que se cogía una carretera desde Paúles, por lo que nos parece que tenemos que volver, pero de inmediato (o casi) nos damos cuenta que no, que había que pasar por allí para llegar aquí. Bien. Seguimos las indicaciones hasta la última caa de Las Bellostas donde nos reciben dos perretes tan ladrones como inofensivos.

Tomamos la pista hacia Bagüeste, que luego dejamos por el camino balizado, un GR.

Rocas de formas curiosas


Cruzamos el alto Balcés


Y llegamos al deshabitado Bagüeste, en un cerro a casi 1300 m de altitud. Llegó a tener 9 casas habitadas, alguna de ellas grande y señorial, repartidas por el cerro. Y una hermosa iglesia románica, San Salvador. De todo ello no quedan más que ruinas. Y buenas vistas: Mascún superior, los pueblos abandonados deSan Hipólito y Letosa...








Sopla un vientecillo fresco. Tenemos que elegir entre vistas y fresquete para parar a comer, damos unas vueltas y elegimos vistas, al pie de la iglesia.


Es un poco tarde para subir a Santa Marina, y además el cielo amenaza, por lo que decidimos bajar tranquilamente a las Bellostas, pero por otro camino, peor conservado pero también bonito, con vistas a Balcés.


Que también baja al río.


Este es el camino que hay en la otra orilla. Tanto por el que hemos llegado como el que tendremos que tomar son sendas de firme muy irregular, por las que se camina sin dificultad, pero no aptas para vehículos


Por lo que no entendemos en absoluto esta señal de tráfico



La senda está balizada un tanto confusamente, por lo que perdemos unos minutos intentando encontrar el camino. Aunque el mapa señala un camino que da una vuelta pra subir a las Bellostas, el primer poste indicador parece marcar claramente que tiene que ser aguas arriba, aunque sobre el terreno no resulta evidente. Lo seguimos de todas maneras, y llegamos al punto donde cruzamos el río en la ida, y de allí ya subimos hasta el pueblo.

Ha habido suerte y no nos ha llovido. De vuelta pasamos a visitar algún pueblo. Entramos en Sarsa de Surta, paramos en Santa María de Nuez, que se llama así porque la Virgen y el niño que hay en la ermita sostienen ramas de nogal. Está cerrada.


Eripol. Se llegó a despoblar, pero antiguos vecinos volvieron para restaurar sus viviendas



Y no entramos en otros pueblos prometedores, pues se hace tarde y el tiempo no acompaña. Mañana.

Oscuros de Balcés

14 de septiembre de 2013


Aprovechando que todavía hace calorcito, nos aniamos a apuntarnos a un barranco con nuestro guía Javi. Nos propone los Oscuros de Balcés, "acuático y lúdico". Nos animamos. Balcés es el nombre que tiene por aquí a rriba el Isuala. También aparece escrito según donde como Balced, incluso Balcez

Quedada habitual en el bar de la hostería de Bierge, donde está tomandose cafelitos más gente con pinta de barranquistas y escaladores. Conocemos a nuestros compañeros de descenso, Fabian y Julie.

Carretera de Rodellar, y antes de llegar a Las Almunias, desvío a la derecha, pasando junto al mirador del Balcés, y dejamos los coches en el aparcamiento preparado. Esta pista, y la que seguiremos a pie, fué hecha por los petroleros, nos informa nuestro guía.

Después de dejar el coche vamos por un camino que usaban los carboneros, y hay que reconocerles el mérito (foto tomada unos días después, desde enfrente)


Ya en el río Balcés, almorzamos, otra tradición a seguir. Mientras comemos nos adelanta un grupo de barranquistas, que llevan descolgado a uno más patoso que yo. Aunque sea una tontada enorme, me reconforta no se la peor del mundo


Y al agua, a rapelar, bajar toboganes, bucear bajo rocas....el surtido habitual.




Despué de un gran caos de rocas, el último raple para meternos en los oscuros, donde el río se encajona en el fondo de paredes verticales. Nos dejamos llevar por la corriente, bocarriba, empujando a veces con los pies en las paredes que se pueden todar con las dos manos.


Y llegamos al final de nuestro recorrido, en el Tranco de las Olas. Buen sitio para hacer el indio tirándonos al agua.


Comeos. Hay más grupos de barranquistas. cruzamos un curioso puente metálico de chapa (por aquí pasa el camino natural del Somontano, el tramo de Radiquero a Las Almunias) y tras nuestro recorrido entre calizas, subimos por el límite de los conglomerados, como nos hace ver Javi.
Esta vez no hay cafelito porstbarranco, los franceses tienen un poco de prisa. Para otra vez.