Nocito- Badina de Estañonero

28 de agosto de 2013

Todavía no hemos ido ningún día por la cara norte de la sierra de Guara, vamos para allá.

Carretera de Jaca, nos desviamos por Arguis tomando lo que queda de la antigua carretera, y poco antes de llegar al final, el túnel de Manzanera, la carretera se desvía hacia la derecha, hacia el valle de Nocito.

A pesar de la dureza de la tierra, se nota que es la vertiente norte.
El primer pueblo que nos encontramos es Belsué. Todavía hay casas habitadas, y muchas están siendo reconstruidas.


Cruzamos la chopera de la cabecera del embalse de Santa María de Belsué, y una pista a mano izquierda nos lleva a Lúsera, uno de los varios pueblos abandonados de la zona. Está rodeado de un cercado electrificado. En los alrededores pasta un rebaño de vacas, suponemos que será para que no se paseen por el pueblo. Ahora la iglesia está restaurada (feo tejado de chapa negra, pero bueno...), y hay alguna casa más arreglada, aunque sigue habiendo muchas ruinas.



Y aproximadamente a mitad del valle, nos paramos en Nocito, por donde nace el Guatizalema. Éste pueblo sí que está bien conservado, y no llegó a estar deshabitado por completo. Hay huertecillos llenos de hortalizas, perretes simpáticos, caballos de paseo, abuelos de charla y franceses jugando a la petanca.




Y también hay un bar con vistas donde tomar un cafelito


El paseíto de hoy se presenta sencillo. Nos acercamos en coche por una pista aceptable junto al Guatizalema hasta la desembocadura del barranco de la Pillera, que es por donde vamos a ir.


Aparcamos junto a dos coches del Gers. Remontamos el barranco junto a un río limpio y bastante tranquilos, que vadeamos varias veces, pero sin necesidad de mojarnos los pies y casi sin pendiente, y a la sombra de muchos y variados árboles: álamos, pinos, robles, tejos, avellanos, arces...


Al llegar a la badina de Estañonero, vemos un grupo de gente comiendo, y conforme nos acercamos reconocemos a Dominique, nuestra profe de yoga en Auch!. Charlamos un poco con ellos, están de stage de yoga en la zona, y seguimos hacia arriba, tampoco es cosa de quedarnos aquí ahora. Pasamos junto a la fuente de Fuendeguaril y llegamos al final del barranco, rodeados de grandes paredes, donde comemos


Cleopatra


Cruzamos el río para acercarnos a la cueva de brazo de mar. Pirmero intentamos muy brevemente subir por un camino imposible y luego ya la vemos. Es una cueva inundada, y la entrada está un poco en alto. Ant se sube a un árbol para hacerme una foto, y aterriza de mala manera en el suelo, "esconchándose" una mano. Simulacro de vendaje de emergencia con un pañuelo.


De regreso, la badina Estañonero está libre. Es un buen sitio, muy bonita, muy tranquila (y a la que además se llega muy fácilmente)


Vemos al grupo de yoga practicando en un claro del bosque ahí cerca, pasamos casi de puntillas para no molestar. Camino de bajada Ant comienza a ser atacado por su alergia. Afortunadamente lleva medicación, por lo que no lo pasa tan mal como en otras ocasiones.

El paseo ha sido tan cortito y tranquilo, que nos queda tiempo y ganas de seguir haciendo turismo, nos vamos al santuario de San Úrbez. De este santo ya he hablado en otra ocasión, pero voy a repetir:
Nació en Burdeos allá en el 702, y pronto se trasladó al Altoaragón, a predicar y vivir eremíticamente. Tomó hábitos en San Martín de la Val de Onsera, pacificó y alejó de la región  a una fiera osa que se merendaba los rebaños,  y se paseó con las reliquias de los niños mártires S Justo y S Pastor, que estaban en Alcalá de Henares, y las depositó en este monasterio (ahora están en Huesca). Ascendió a su pesar y el obispo lo envió de cura a Nueno, donde de todas maneras estuvo viviendo en una gruta a las afueras. Al final acabó muriendose a los 100 años, mientras estaba orando. Su momia se conservó durante siglos en muy buen estado, con pelo y barba, hasta que se la cargaron durante la guerra civil.

El monasterio empezó con sencillez, y continuó siendo ampliado y ornado en el transcurso de los siglos. Tuvo mucha importancia, tando en el valle como en regiones cercanas,  donde exportaron la devoción al santo.


Según nos contó el encargado del centro de interpretación de Bierge, El Santo tuvo gran importancia en la lucha contra las sequías. Cuando en la región necesitaban que lloviera, había que seguir un ritual, en el cual los representantes del san Úrbez de turno (Nocito, Serrablo y Rodellar), convocaban a los otros dos, se reunían aquí y celebraban misa. Luego venían en romería descalzos todos los habitantes, y los representantes de los 3 úrbez sacaban sus llaves, abrían la arqueta del santo, los habitantes pasaban a besar su rodilla (parece ser que alguno le pegó una vez un "mueso", mordisco), se le cambiaban las mortajas (pagaban los que habían pedido el ritual), y finalizaban con la festiva "moja" de las reliquias, dándole un chapuzón en la balseta junto al monasterio.

En el lugar donde está esa pequeña caseta de abajo a la derecha es donde quemaron la momia en el 36.


La balsa del chapuzón.




Paisajes de los alrededores. Hay quejigos impresionantes, como el de la foto. Tres personas no llegan a rodear el tronco.



Seguimos valle arriba en coche, siguiendo unas espeluznantes obras de electrificación y haciendo cuentas de lo que se estarán gastando, desastre paisajístico aparte, y si no habría sido más sensato electrificar solarmente estos pueblos.

Bara, al final de la carretera, Otro pueblo medio derruido, medio reconstruido, apacible y en medio de un magnífico paisaje, con previsión de buenos paseos por sus alrededores



En el camino de vuelta entramos a visitar Used, nos pasamos una cascada y Bentué (habrá que volver)


Y ya de retirada, paradita cervecera en Arguis, vuelta por el pueblo y breve visita a su ermita, y para casa.


Los Pacos de Morrano y Tamara

22 de agosto de 2013

Sigo buscando paseos fáciles. En Morrano hay uno, Se llama la ruta de Los Pacos, que es como se llamaba a lo que ahora aparece en todas partes como el Huevo de Morrano. Y se puede añadir una pequña extensión y bajar a Tamara.

Aparcamos en un Morrano agostamente poblado y lo cruzamos en busca del camino. Pasamos junto a campos recién segado. Está bonito el paisaje.


El camino está muy bien marcado (de hecho se podría pasar en coche por aquí), entre campos cultivados, almendros y olivos. Cuando se empieza a estrechar, a la izquierda sale una senda que lleva al salto de Tresuns, en un pequeño barranco. Vamos por allí, en un camino un tanto infernal, arañándonos con las coscojas.


Al final del barranco, el salto, que ahora está seco. El trayecto en el barranquete no ha estado mal. Y volvemos por la orilla derecha, con lo que salimos a un trozo de camino anterior al desvío que tomamos, pero de una manera más fácil y tranquila


El camino deja otros desvíos, que llevna a San Martín de Alcanadre y al barranco de la Peonera. Cruzamos un bosque de pino silvestre, y llegamos a las inmediaciones de El Huevo. Por aquí han domesticado el camino con las barandillitas de turno (la pasta que se habrán gastado).


Rodeamos la peña. Es bastante impresionante



Tomamos el desvío a Tamara, donde el agua ya ha vuelto a recuperar los tonos verdes y azules (y donde como siempre, hay gente). Comemos.




Subimos de nuevo hacia el camino que habíamos dejado. De nuevo el Huevo a la vista, esta vez con amenazadoras nubes creciendo hacia el norte.. Huyamos.


Descenso de Peonera Inferior

16 de agosto de 2013

Otro barranco con guía.

Preguntamos a nuestro guía de cabecera si tiene algo para estos días, y nos dice que le quedan dos plazas en el descenso de Peonera inferior. Dudamos un poco porque desde Tamara ya lo hicimos a pie, pero nos convencemos pronto: El paso de Anais y los estrechos de Fornazos parecen merecer la pena.

De nuevo voy sin cámara

Así que quedamos con Javi en el bar del hotel de Bierge. Viene a buscarnos y nos reunimos con un enoooorme grupo. Vamos a ser 15, y dos guías: Javi y Manu. En el grupo hay dos críos, Rita y Lucas, sus padres, y el resto son adolescentes y jovenzanos. Somos los yayos.

Dejamos los coches en un aparcamiento que hay un poco antes del afamado no-aparcamiento del loco, y bajamos hasta el río por un caminito bastante pendiente pero con muchos árboles y arbustos para agarrarnos. Y en el río, es la masificación. (A quién se le ocurre hacer actividad turística en el puente de Agosto....!)

Aprovechamos para almorzar mientras esperamos nuestro turno de salida. Entre un grupo y otro, por la reglamentación del parque, deben pasar 10 minutos. Y somos un montón de grupos. Pero bueno, a Javi nunca le falla la charla.

Los críos son los más intrépidos del grupo, uno de los adolescentes franceses tiene la costumbre de hacerse el muerto boca abajo, hay quien se lo salta todo, y yo, que me porto bastante bien, en un par de saltos pido el plan B y bajo dando un rodeíto y no soy la única)


Es un barranco sin rápeles, pero con muchos saltos y toboganes, y baja con bastante agua, por lo que a ratos va rápido. Cruzamos caos, nos metemos en remolinos controlados, y vamos saliendo cuando podemos a tomar el calor de las rocas.

Comemos después de Tamara, y la excursión termina en el Salto.







San Chinés

13 de agosto de 2013

Nos quedaba todavía una ermita rupestre por visitar: San Chinés.

Es un paseo facilito, de los que propongo yo. El coche se deja en un aparcamiento que hay junto a una curva antes de Vadiello


Hay varios coches ya aparcados (en agosto hay gente en todos los sitios). Dejamos el nuestro junto a una enorme mata de madreselva


Estamos a los pies de los mallos de Ligüerri, en la zona de escalada del canal del Palomo.



El camino discurre suavemente. Pasamos junto a una balsa de riego y se ensancha notablemente (pasa a ser pista)



Pasamos junto a una fuente y llegamos a las ruinas de una caseta. A partir de aquí el camino vuelve a estrecharse, cruza un bosque y baja hacia el barranco.


La ermita de San Chinés es modelo  "balma", es decir, en una oquedad de la roca se construye una parted, y listo (como casi todas las de esta sierra)

San Chinés (Ginés) fué ermita hasta principios del S XX, refugio de huidos en la guerra Civil, y corral en los últimos tiempos.



Comemos a las puertas del eremitorio y volvemos tranquilamente por el mismo camino. Nos vamos a timar un cafelito al cámping de Panzano, y ya que es pronto, no estamos cansados y hace bueno, decidimos dar otro pasíllo fácil, cerca de Aguas, con buenas vistas de la sierra.


Volvemos al coche, que estaba junto a una fuente-lavadero-abrevadero



La característica torre de la iglesia de Aguas


Sigue siendo pronto, sigue haciendo bueno, hay más paseítos en nuestro mapa del municipio de Loporzano. Como ir a visitar el puente de Sipán....


...y acercarnos a Los Molinos.. (ya habíamos pasado por aquí sin parar una vez)


Nuevo significado de "vamos a bañarnos al río"


Y terminamos nuestras excursiones todavía con ánimos de darnos una vuelta por Huesqueta en fiestas




qué manía tiene esta religión en hacer adornos con instrumentos de tortura....

Abrigos de Quizáns, Ciervo de Chimiachas

6 de agosto de 2013

Comienzo de agosto trabajoso, y además los próximos días nos iremos a Altafulla. Hay que aprovechar este día para excursionear. Como el rasponazo de la rodilla de Ant va bien, pero no queremos estropearlo, iremos de secano. (en estos días, a mí me ha tocado trabajar y Ant ha aprovechado para subir un par de picos, igual se anima a contarlo....)

A Alquézar, de pinturas rupestres, a visitar los abrigos de Quizans y Chimiachas.


Nos cuesta encontrar el inicio del camino, damos un par de vueltas por el aparcamiento y al final era sencillo, justo al lado de las piscinas y para arriba. Subimos por el barranco de la Puyuela. El camino sigue la antigua canalización del agua que iba desde las balsas de Basacol hasta Alquézar, hasta llegar a las Balsas. Entorno cuidado, con mesas de picnic, barandillas y tal. Estas balsas proveían de agua a Alquézar y sus huertas. El agua viene de la fuente de San Pelegrín. El edificio del fondo, por donde mana el agua, está inspirado en los esconjuraderos.



El camino sigue subiendo. Pasamos junto a un refugio de pastor de Guara, de piedra seca y base circular, y unas ruinas


Gracias a la altura que hemos ido ganando tenemos grandes vistas, del cañón del Vero y más allá.



Llegamos a Quizáns. Una cavidad en la roca calcárea, veteada de colores y que sirvió de corral para ganado no hace mucho.


Dentro, tras la correspondiente valla, hay pinturas de estilo esquemático (unos 5000 a 1500 a.c.). El que mejor se ve es el ciervo.


Aprovechamos las vistas y la sombra para comer y descansar un poco


Y decidimos seguir hacia Chimiachas. Un poco de subida y luego una gran bajada por un barranco estrecho, hasta llegar a esta oquedad.


Y a su magnífico ciervo (de hace unos 8000 años)




Volvemos por el mismo camino. A partir de las Balsas podríamos haber tomado el otro lado del barranco, pero no nos acordamos y seguimos. No importa, está bonito, y volvemos a pasar por el puente-acueducto.


Alquézar ya a nuestra vista


Cerveza refrescante y a casa, a hacer las maletas.